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Seguro que alguna vez has recibido una factura inesperada y te has preguntado cómo pagarla. Pero ¿y si esa factura no fuese un inconveniente? La pagas sin pensarlo dos veces y en unos días hasta te has olvidado de ella. Esa es la sensación que se siente al tener libertad financiera. ¿Quieres saber cómo tener libertad financiera? En Raisin te lo contamos.
Consiste en disponer de los recursos económicos suficientes para pagar tus gastos y tener el control absoluto de tus finanzas personales.
La independencia, la jubilación anticipada y la tranquilidad son sus mayores ventajas.
Para conseguirla, administra bien el dinero, salda tus deudas y rentabiliza tus ahorros.
Puedes obtener intereses de tu capital con depósitos a plazo fijo y cuentas de ahorro que te acerquen a ser libre financieramente.
La libertad financiera consiste en tener suficientes recursos económicos para pagar tus gastos. Cuando la tienes, eres tú quien tiene el control de tus finanzas personales y no al revés.
Alcanzar esta independencia financiera y tener control absoluto de tus finanzas no es fácil, requiere esfuerzo, sacrificio y capacidad para ahorrar. Ya que, si tus ingresos son altos y te gastas prácticamente todo lo que ganas, no conseguirás la libertad financiera.
Además, saber gestionar tus ahorros es fundamental, o lo que es lo mismo, sacar partido a tu dinero a través de productos de ahorro e inversión que te den una rentabilidad y te permitan aprovecharte del interés compuesto.
Ahora que ya sabes qué significa la libertad financiera, es momento de descubrir sus ventajas:
Independencia: tener ahorros suficientes como para no pensar en qué gastarlos o dónde invertir dinero te da poder de decisión e independencia, pero no solo al comprar, sino también al decidir qué hacer con tu tiempo. Por ejemplo, puedes trabajar menos o en algo que te guste más aunque te paguen menos.
Jubilación anticipada: muchas veces la libertad financiera se consigue después de ahorrar para la jubilación con planes de pensiones y otros productos. Si tienes suficiente dinero para pagar tus gastos en los próximos años o incluso décadas, puede que no tengas que esperar a la edad de jubilación oficial.
Tranquilidad: no tener dinero suficiente para pagar las facturas causa estrés, por tanto, si tienes un capital lo suficientemente elevado como para vivir holgadamente y sin preocupaciones, podrás tener una vida más tranquila.
Seguro que estás deseando saber cómo alcanzar la libertad financiera. A continuación puedes ver unos consejos que te acercarán a esa independencia económica:
Para administrar bien tu dinero puedes utilizar métodos para ahorrar. ¿Quieres ahorrar un 20 % del dinero que ingresas? La regla 50-30-20 te ayudará a lograrlo de forma fácil. O quizá prefieras implementar el método SMART, con el que podrás establecer objetivos para tus finanzas personales.
Si no administras bien tu dinero, a final de mes siempre te harás la misma pregunta: ¿dónde ha ido mi dinero? Para no llegar a esa situación, administrar tus finanzas de forma óptima es clave.
Es recomendable hacer un seguimiento de los gastos para ver en qué gastas tu dinero y si puedes recortar algunos gastos hormiga o gastos vampiro. Y es que, la única forma de alcanzar la libertad financiera es destinar parte de tus ingresos al ahorro.
También puedes hacerte un presupuesto de inversión y otro para gastos, o lo que es lo mismo, tener claro a qué destinas tu dinero y cómo lo divides. Estos presupuestos te ayudarán a poner tus finanzas en el camino correcto. De hecho, presupuestar es el primer paso para construir riqueza.
Lo primero que tienes que hacer conforme vayas ahorrando es deshacerte de tus deudas, pues son una forma de malgastar dinero. Esto significa que no puedes utilizar tarjetas de crédito y que debes terminar de pagar tus préstamos bancarios o hipotecas cuanto antes. Así, estarás más cerca de tener abundancia financiera.
Aunque pagar las deudas te ayudará a construir riqueza, es aconsejable hacerlo poco a poco y tener siempre un fondo de emergencia. De este modo, no tendrás que recurrir a préstamos en caso de imprevistos. Tener deudas debilita tu capacidad de ahorro y pone en riesgo tu plan financiero. Por eso, intenta no deber dinero a nadie.
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Ahorrar durante unos meses no es suficiente, debes ser constante y comprometerte con mantener tu plan de ahorro, ya que conseguir la libertad financiera es un objetivo a largo plazo. Existen muchos niveles de independencia financiera, pero a todo el mundo le gustaría alcanzar la máxima, esto es, estar en la situación de no tener que trabajar porque puedes vivir de tus ahorros.
Si sigues los consejos de este artículo, cada vez estarás más cerca de ese nivel. Recuerda que todo empieza por una buena planificación financiera y mucho trabajo. No hay nada imposible. Si has decidido trabajar duro para sentar las bases de tu libertad financiera, debes comprometerte hasta al final.
La libertad financiera se puede reducir a tres palabras: tener una estrategia. No basta con ahorrar parte de tus ingresos, también debes hacer crecer tu dinero. Si eres un inversor conservador, elige productos de ahorro de bajo riesgo que te den una rentabilidad.
En Raisin puedes acceder a depósitos bancarios y cuentas de ahorro de entidades europeas y españolas. Estos productos de ahorro tienen un indicador de riesgo de 1 sobre 6, y hasta 100.000 € por depositante y banco están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos nacional. Esto quiere decir que si depositas, por ejemplo, 70.000 € en un depósito a un año en un banco de Francia, ese montante estará protegido.
Los ingresos pasivos son aquellos que no consigues de forma activa. Algunos ejemplos son los dividendos de acciones de empresas, los rendimientos de un negocio online que funciona solo o la rentabilidad del alquiler de una vivienda.
La principal ventaja de estos ingresos es que no necesitas ofrecer tu tiempo a cambio para obtenerlos. Sin embargo, tendrás que trabajar duro para comprar una vivienda que puedas destinar al alquiler o para poder vivir de los dividendos. Con todo, una vez lo consigas, estas fuentes de ingresos te acercarán a la libertad financiera.
Si no te importa asumir algo o mucho riesgo y quieres intentar rentabilizar tu dinero al máximo, puedes invertirlo en activos financieros. Recuerda que no es lo mismo invertir en bolsa, que invertir en criptomonedas o en fondos de inversión inmobiliaria, es decir, cada producto de inversión tiene unas características y unos riesgos, por lo que debes analizarlos antes de definir tus estrategias de inversión. La rentabilidad, el riesgo y la liquidez están relacionados entre sí. En otras palabras, mientras más rentabilidad pueda darte una inversión, más riesgo tendrás que asumir y, por lo general, menos líquida será.
En cualquier caso, sea cual sea tu perfil de inversor, no olvides diversificar. De esta forma, equilibras el riesgo total de tu cartera de inversión y no pones en peligro tu independencia económica.
Aunque puedan parecer lo mismo, hay algunas diferencias entre libertad financiera y estabilidad financiera. Por un lado, la libertad financiera se da cuando tienes suficientes ingresos para cubrir todas tus necesidades sin tener que trabajar. Generalmente, son ingresos pasivos o requieren de poco esfuerzo.
Por otro lado, la estabilidad financiera es cuando dispones de suficiente capital para pagar tus facturas. Normalmente, la persona trabaja para obtener esos ingresos, aunque también puede contar con ingresos pasivos. Igualmente, el esfuerzo y el tiempo para lograr la estabilidad financiera suelen ser menores que para alcanzar la libertad financiera.
Hay diferentes factores que pueden influir en el tiempo necesario para alcanzar la libertad financiera. Uno de ellos es la edad, ya que no es lo mismo empezar a ahorrar a los 20 que a los 40. El nivel de ingresos y los gastos que tengas también son clave, así como tu estilo de vida. A modo de ejemplo, mantener a una persona es más barato que mantener a una familia de cuatro, y tampoco cuesta lo mismo conservar una casa de 300 metros que un piso de 50 metros.
Al igual que el tiempo, el dinero depende de tu estilo de vida, de tu edad y de tus necesidades. Mientras antes empieces, más pronto podrás lograr la libertad financiera.
Muchas personas que consiguen esta libertad dejan de trabajar, pero ser libre financieramente no es sinónimo de dejar de trabajar, sino de contar con ahorros, ingresos pasivos o ambas cosas. Puedes mantener tu trabajo si te gusta o quieres seguir aumentando tu patrimonio, o puedes permitirte cambiar de trabajo aunque cobres menos.
Sí, pues el movimiento FIRE es independencia financiera y jubilación anticipada (por sus siglas en inglés Financial Independence Retire Early). La persona puede seguir trabajando, pero su independencia financiera le permite decidir si hacerlo o no.