De Guindos pronosticó que los precios experimentarán un repunte en los próximos meses, «para ver cómo en primavera va convergiendo al 2 %». Sin embargo, mostró preocupación por la inflación en el sector servicios, que se sitúa en el 4 % y está más vinculada a los salarios. Destacó que, aunque hay perspectivas de «cierta recuperación» impulsada por el consumo, las incertidumbres geopolíticas y económicas obligan al BCE a ser cauteloso. «Vamos a ir reunión a reunión», señaló, subrayando la necesidad de evaluar continuamente la evolución de la inflación en la zona euro.
El concepto de «tipo de interés neutral» ha sido objeto de debate. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha sugerido que este tipo se sitúa entre el 1,75 y el 2,25 %. Sin embargo, un estudio reciente del BCE concluye que el tipo neutral no es útil para decisiones prácticas de política monetaria debido a la elevada incertidumbre en su estimación y su variabilidad ante cambios económicos. De Guindos coincide en que, aunque el tipo neutral puede ofrecer una referencia, no debe considerarse un indicador mecánico para la toma de decisiones.
El BCE redujo el precio del dinero por cuarta vez consecutiva a finales de enero. Esta medida busca alinear la política monetaria con la desinflación para conseguir un 2 % de inflación a medio plazo.
La reducción de los tipos de interés abarata el endeudamiento para empresas y hogares e impacta positivamente en las hipotecas, sobre todo en las de tipo variable. Con la disminución del euríbor, una hipoteca media podría reducirse unos 90 € mensuales, lo que supone un ahorro de aproximadamente 1.000 € al año. Las entidades bancarias también ajustarán sus ofertas a corto plazo, beneficiando así a los nuevos hipotecados.
El BCE también está pendiente de las decisiones de la nueva Administración de Estados Unidos y las políticas que está implementando su presidente, Donald Trump. De Guindos señaló que existe «un nivel de incertidumbre muy elevado» por las posibles acciones en materia de aranceles y otras políticas económicas. Aunque los aranceles podrían no afectar a la inflación, sí podrían tener un impacto en el crecimiento económico. Además, mencionó otras áreas de interés, como la desregulación, los criptoactivos y el sistema financiero, que podrían influir en la economía global y en las decisiones del BCE.
Publicado por Clara Estela
Consultora de comunicación y marketing. Ha trabajado para varias empresas financieras de Alemania y Oriente Medio (social trading, préstamos, pagos y banca). Sus temas favoritos: ahorro, inversión inmobiliaria y tributación internacional.