En la entrevista que ha mantenido con el periódico eslovaco «Hospodárske Noviny» publicada por Europa Press, De Guindos destacó que, aunque el BCE confía en que la inflación convergerá hacia el objetivo del 2 %, la situación económica a nivel global sigue siendo impredecible. «Siempre existen factores externos que pueden provocar shocks económicos», afirmó, refiriéndose a la geopolítica y otros elementos económicos.
El vicepresidente del BCE anticipó un repunte de la inflación durante los próximos meses debido a los precios de la energía. Sin embargo, De Guindos confía en que los precios comiencen a bajar en primavera, hasta alcanzar el objetivo del BCE. «Si la inflación se mueve según nuestras proyecciones, el camino de nuestra política monetaria está claro», declaró. A pesar de ello, no fijó un máximo para los tipos de interés.
Otro punto destacado por De Guindos fue la recuperación económica de la eurozona. Según el BCE, el producto interno bruto (PIB) podría crecer un 1,1 % en 2025, después de un modesto 0,7 % en 2024. Para que esta previsión se materialice, el consumo debe recuperarse. «La falta de confianza de los consumidores es una de las razones por las que la recuperación aún no se ha materializado plenamente», explicó el vicepresidente.
De Guindos también advirtió sobre los riesgos de una posible guerra comercial a nivel global. Aseguró que la imposición de aranceles, como respuesta a las políticas de Estados Unidos, tendría un impacto «extremadamente negativo» en la economía mundial.
Las declaraciones de De Guindos reflejan la cautela del BCE ante un escenario económico incierto. Las futuras decisiones sobre los tipos de interés dependerán de la evolución de la inflación y otros factores macroeconómicos.
Publicado por Clara Estela
Consultora de comunicación y marketing. Ha trabajado para varias empresas financieras de Alemania y Oriente Medio (social trading, préstamos, pagos y banca). Sus temas favoritos: ahorro, inversión inmobiliaria y tributación internacional.