El precio de la vivienda de obra nueva sigue subiendo en España y ya supera los niveles previos a la crisis financiera de 2008. Según un reciente informe de Tinsa, la vivienda nueva es un 44 % más cara que la usada y ya alcanza los 2.528 euros por metro cuadrado, frente a los 1.750 euros de la vivienda usada.
Este aumento en los precios ha hecho que adquirir una propiedad de obra nueva sea cada vez más complicado para muchos hogares, ya que el esfuerzo necesario para adquirirla representa casi la mitad (49 %) de la renta disponible de un hogar medio.
La demanda de vivienda sigue siendo alta respecto a la oferta, impulsada por factores como el crecimiento de la población, la creación de nuevos hogares y el ahorro acumulado. Esto ha provocado que los precios sigan subiendo, a pesar de que el mercado de vivienda usada ha absorbido gran parte del excedente de viviendas de la burbuja inmobiliaria. Además, en algunas zonas de España, como Baleares y algunas partes de la Costa del Sol, los precios de la vivienda nueva ya han superado los niveles más altos registrados en el auge inmobiliario de 2007.
Para 2025, se prevé que los precios de la vivienda nueva sigan al alza, ya que la escasez de oferta no parece que se vaya a resolver a corto plazo. Sin embargo, los expertos advierten que si los salarios no aumentan a la par de los precios de la vivienda, es probable que el crecimiento de los precios se modere, pues una parte significativa de la población no podrá permitirse comprar. En cualquier caso, no se espera que los precios caigan debido a la falta de oferta, lo que mantiene el mercado en una situación tensa para los compradores.
Publicado por Clara Estela
Consultora de comunicación y marketing. Ha trabajado para varias empresas financieras de Alemania y Oriente Medio (social trading, préstamos, pagos y banca). Sus temas favoritos: ahorro, inversión inmobiliaria y tributación internacional.