China activa aranceles a productos agrícolas importados de Estados Unidos, en respuesta a los aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump. Así, la guerra comercial se complica después de años de tensiones comerciales entre ambos países.
Los nuevos aranceles afectan gravemente al sector agropecuario estadounidense, que pierde terreno frente a competidores como Brasil y Ucrania.
Los nuevos gravámenes impuestos por China incluyen un 15 % de arancel sobre productos como el pollo, el trigo, el maíz y el algodón, mientras que otros como la soja, la carne de cerdo, de vacuno, los productos acuáticos, las frutas y los lácteos estarán sujetos a un arancel del 10 %. Esta medida sigue a las del presidente estadounidense de finales de 2024. La portavoz de Exteriores de China, Mao Ning, argumentó que estas acciones se deben a la necesidad de responder a las políticas de contención de EE.UU., asegurando que el comercio con China ha beneficiado a los consumidores y a la economía estadounidense gracias a la creación de empleo y a la accesibilidad de productos.
El sector agropecuario de Estados Unidos, que históricamente ha tenido a China como uno de sus principales destinos, se ve gravemente afectado. Aunque China sigue siendo un comprador clave de productos como la soja y el maíz estadounidense, las importaciones de estos productos han disminuido en los últimos años debido a la competencia de naciones como Brasil y Ucrania. De hecho, en 2024, China redujo la importación de soja de Estados Unidos hasta el 21 %.
Según el Gobierno de Pekín, la guerra comercial es solo una respuesta a las agresiones económicas de EE.UU. para que Washington reflexione sobre sus políticas. Desde que comenzó en el primer mandato de Trump, las tensiones han dado lugar a fricciones económicas que afectan tanto a los consumidores como a las empresas. Las próximas semanas serán cruciales para el desarrollo de las políticas comerciales entre las dos economías más grandes del mundo.
Publicado por Clara Estela
Consultora de comunicación y marketing. Ha trabajado para varias empresas financieras de Alemania y Oriente Medio (social trading, préstamos, pagos y banca). Sus temas favoritos: ahorro, inversión inmobiliaria y tributación internacional.